ALBERTO CONTRERAS MARCOU
Primera Compañía
Bomba Talca

La tranquilidad de la noche del 06 de enero de 1954 se vio abruptamente alterada por un llamado de incendio. La alarma indicaba como sitio amagado el Campamento Endesa, ubicado en El Colorado, a 45 kilómetros de Talca. Una vez confirmada la emergencia, se dispuso la concurrencia del Carro Bomba Chevrolet de la Cuarta Compañía, con una dotación de 15 Bomberos, al mando del Comandante Salustio Sánchez Carmona.

Entre los hombres que combatirían el fuego se encontraba el joven Alberto Contreras Marcou, de la Primera Compañía. En el trayecto hacia el lugar siniestrado, a la altura de la Cuesta El Guindo, el carro Bomba no pudo con lo resbaladizo del camino y al momento de enfrentar el puente chocó contra una de sus barreras, perdiéndose por completo el control del vehículo, precipitándose éste y su preciosa carga de voluntarios hacia las aguas del estero. En forma inmediata, el Comandante Sánchez ordenó pasar la lista de todos sus hombres a su mando, solo uno no respondió… era Alberto Contreras. De inmediato se dispuso la búsqueda del compañero perdido, sin resultados positivos. Una vez comenzado el día, se reanudó la búsqueda, encontrándose el cuerpo del Bombero Contreras varios metros río abajo.

Muchos años han transcurrido desde este fatídico suceso, muchos recuerdos circulan por los Bomberos que conocieron a Alberto, aún cuentan sus anécdotas, sus virtudes y recuerdan su risa contagiosa, por eso, cada vez que se escucha en una formación el nombre de Alberto Contreras Marcou, sus compañeros responden al unísono “Voluntario muerto en Acto de Servicio”.




JUAN AVENDAÑO JARA
Cuarta Compañía
Bomba Oriente

Cuando el afán de servir al prójimo es intrínseco al ser humano, muchas veces se olvida y se logra superar el propio e involuntario instinto de supervivencia. Quizás eso fue lo que llevó a Juan Avendaño Jara a entregar su vida en aras de la comunidad.

Avendaño era un joven perteneciente a la Cuarta Compañía, lleno de vida y sueños. Su ímpetu de juventud lo hizo ponerse de pie y salir raudo, ante el llamado de la sirena de su cuartel, era un llamado de emergencia, rápidamente se dirigió en su motocicleta Gilera, revestido de su uniforme de combate de incendios, a la emergencia, lamentablemente Juan de Dios, al llegar al cruce Varoli de nuestra cuidad, no pudo reaccionar ante la maniobra de otro vehículo, colisionando fatalmente. Otros Bomberos que se dirigían también al lugar, minutos mas tarde se encontraron con la fatídica escena. Otro bombero talquino había fallecido en aras del servicio al prójimo.

Hoy, el traje y la motocicleta que lo acompañaron a la inmortalidad, cuentan con un lugar especial en el Cuartel de su Compañía. Cada Bombero que ingresa a servir a la Bomba Oriente, aprende el mensaje de esas reliquias, “entregó su vida por ayudar al prójimo”.

Hoy su nombre permanece estampado en sencillo homenaje en uno de los carros de su compañía, y desde aquel triste día de su supremo sacrificio, su nombre también permanece grabado en los corazones de todos los Bomberos de Talca.